Lic. Abel Chaves Trigueros

Un artículo difundido recientemente por una agencia internacional de noticias con declaraciones de Mauricio Álvarez, presidente de la Federación Conservacionista de Costa Rica (Fecon), insiste en establecer que la industria de la piña arrasó con miles de hectáreas de ecosistemas boscosos entre el año 2000 y 2015.

Este argumento difiere de información que en su momento se ha publicado según informes del Estado de la Nación, el cual comparando estos años un incremento de 252.789 hectáreas en áreas protegidas entre el 2000 y 2014, al pasar de 1.224.930 a 1.477.719 hectáreas, lo que representa un incremento de un 21%.

Propiamente en materia de bosques este informe registra también un incremento de un 22,3% en la cobertura de bosque natural (maduro) y de un 34% en la cobertura de bosque secundario entre 1992 y 2013. Los únicos ecosistemas que registran decrecimiento de cobertura boscosa son los páramos y los manglares, donde la actividad piñera no tiene ningún impacto.

Basados en esta evidencia rechazamos categóricamente que el cultivo de la piña en Costa Rica haya tenido un impacto de tal magnitud en la cobertura boscosa del país.

Por el contrario, al revisar las áreas agrícolas de varios sectores de la agricultura costarricense de estos años podemos ver que la expansión de la piña obedeció y ha sido principalmente por la migración de algunos productores dedicados a banano, café, cítricos, palmito, especies (macadamia), arroz, frijoles, maíz, madera (áreas reforestadas), caña de azúcar, ganadería y raíces y tubérculos, lo que explica el crecimiento tan rápido de la producción de piña, ya que de no haber contado con suelos ya trabajados desde el punto de vista agrícola, no hubiese sido posible tal crecimiento en tan pocos años. Esto explica también el decrecimiento en las áreas dedicadas a estos cultivos en estos años, en regiones del Atlántica, Norte y Sur del país.

Desde el año 2008, las empresas afiliadas a la Cámara Nacional de Productores y Exportadores de Piña (Canapep) cumplen con la normativa ambiental del país, conocido como Sistema de Gestión Socioambiental para la Producción Sostenible (SG-PSP), el cual constituye una normativa de buenas prácticas ambientales y sociales, el cual es supervisado por la Comisión Socioambiental para la Producción Sostenible de la Piña (Cosap), órgano interdisciplinario integrado por varias instituciones públicas y privadas y que a la fecha ha permitido identificar, evaluar y desarrollar programas de desempeño en el cumplimiento de la legislación nacional, así como establecer compromisos de las empresas en sus programas ambientales y sociales.

 

Presidente Canapep